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¿Cuánto vale tu Idea?

Si, leíste bien, cuánto vale tu idea.

Algunos dicen que una idea no vale nada, que lo que vale es el resultado de haberla convertido en realidad. Otros dicen que cada idea tiene su valor particular porque depende de cómo esté planteada o pensada, ya que se han dado casos donde una misma idea ha generado negocios y resultados diferentes.

El Sr. Alex Dey, orador y gurú en ventas dice en una de sus formaciones que una idea es como una estrella fugaz, que va viajando por el universo y cuando decide caer, selecciona a un individuo. Y es en ese preciso momento que decimos “eureka, tengo una idea”. Si ese individuo decide actuar para hacer realidad esa idea, la idea se convierte en suya, sin embargo, si esa persona se deja llevar por la rutina, se distrae con otras cosas, pierde el foco, es muy posible que la idea nuevamente suba al universo, para posteriormente bajar y seleccionar a otro individuo que decida actuar para hacerla realidad. Es por eso que en algunas ocasiones, escuchamos e incluso decimos “hey, esa persona robó mi idea”. Resulta que nadie robó tu idea, simplemente decidiste no actuar.

¿Cómo puedes evitar que una buena idea decida abandonarte?

Apenas llegue a tu mente esa maravillosa idea, busca rápidamente papel y lápiz y escríbela, tal cual como llego a tu mente, y en ese papel escribe todo lo relacionado con ella, como la ves cuando esté realizada, que vas a solucionar con tu idea, a quien le va a servir, como la piensas poner en marcha, que necesitas, etc.

Cada empresa ha nacido de un emprendimiento, y cada emprendimiento ha nacido de una idea, de una idea accionada.

Me he dado cuenta que cada emprendimiento es dependiente de diferentes recursos, sin embargo, existe un recurso específico que es recurrente en todos los emprendimientos, el dinero.

Para echar andar cualquier emprendimiento, el cual no es más que la acción de hacer realidad tu idea es necesario invertir dinero, ahora bien, ¿cuánto dinero necesitas? Para descubrirlo, mi recomendación es que en el mismo lugar donde escribiste tu idea, hagas una lista de todos los recursos que necesitas para iniciar el camino de tu emprendimiento, es posible que sea materia prima, o ingredientes, o consumibles, o materiales, o equipos, o personas. Lista todo absolutamente todo lo que necesitas.

Una vez hayas creado esa lista, comienza a trabajarla. Si se trata de materia prima, consumibles, materiales o ingredientes, comienza a estudiar a tus posibles proveedores, quienes te ofrecen mejor precio, o mejores servicios, o mejores condiciones. Si se trata de equipos piensa si la necesidad es imperiosamente de equipos nuevos o si puedes iniciar con equipos usados. Si se trata de personas, de colaboradores, piensa quienes están dispuestos a unirse a tu idea y mantienen una misma línea de pensamiento junto a ti, es muy difícil trabajar con personas que no siguen tu mismo ideal o entusiasmo, escribe también cuanto y como le pagaras a esa persona.

Ahora que ya sabes cuales son todos los recursos que necesitas para iniciar, ya posees una idea de cuánto dinero necesitas, pero, ¿de dónde saldrá ese dinero?

Es muy posible que tengas un dinero ahorrado y que tengas la capacidad de cubrir las necesidades de tu emprendimiento durante toda la etapa de arranque hasta que éste sea productivo, si es así, te felicito. Pero si no, existen varios caminos que puedes seguir para obtener ese dinero.

En primer lugar puedes elaborar un Plan de Negocio, donde muestres todo el alcance de tu idea, las necesidades que cubre a las diferentes personas, el nicho de mercado que pretendes abarcar, como llevaras tu idea a ese mercado, la expectativa de rentabilidad, y la expectativa de crecimiento. Ese Plan de Negocio puedes presentarlo ante entidades bancarias que estén dispuestas a financiarte, o puedes presentarlo a un posible socio capitalista.

También puedes hacer un pequeño paréntesis en el inicio de tu emprendimiento para que por ti mismo puedas lograr los recursos necesarios, utilizando la técnica del ahorro inteligente.

Por otro lado, puedes presentar tu Plan de Negocio a instituciones y organizaciones que se encargan de apoyar a los emprendedores, las cuales también te facilitan el camino para la obtención de financiamiento bancario.

Perfecto, hasta ahora vamos bien. Ya tenemos los recursos necesarios para iniciar nuestro emprendimiento.

El siguiente paso es priorizar, que hacer primero, en este momento nuestra meta es comenzar a colocar nuestra idea en nuestro mercado objetivo para comenzar a generar ingresos, por lo tanto, vamos adquirir lo mínimo esencial para lograrlo.

Elabora el modelo de tu negocio, apóyate en el método canvas, debes asegurarte de que todo lo que vas a ofrecer a las personas está correctamente planteado, o sencillamente asegurarte de que estas en lo correcto pensando que tu idea es tal como la imaginaste.

Descubre si realmente el segmento de mercado elegido es el correcto, quizá es mayor como también puede ser menor. Como será tu relación con tus clientes, como llevaras tu servicio o producto hasta ellos, cuáles serán tus principales fuentes de ingreso, en quién debes apoyarte, cuál es tu propuesta de valor.

Ahora que ya sabes cuál es tu propuesta de valor, cual es el próximo paso?

Debemos hacernos conocer, debemos divulgar nuestra idea, hay un dicho que dice “no cuentes lo que se te acaba de ocurrir porque te lo van a empavar”, muy al contrario de eso, yo pienso que, si no nos comunicamos nadie sabrá que existimos, creemos nuestro nombre, nuestra imagen, nuestra marca, explotemos las redes sociales, creemos nuestro sitio web, debemos hacer ruido. Esto nos conectará con todas esas personas que están haciendo cosas similares a nosotros, nos conectará con posibles asociados, aliados, proveedores y con nuestros clientes.

Con los ingresos que comencemos a generar, debemos cubrir 3 grupos súper importantes. Los Colaboradores, Los Proveedores y Los Clientes.

Los Colaboradores. Al inicio, es muy posible que el único colaborador de nuestro emprendimiento seamos nosotros mismos, que nosotros seamos los que hacemos todo, y también es muy posible que durante los primeros meses ni siquiera estemos percibiendo ni un centavo. Desde el inicio debemos concientizarnos de que el dinero que genera nuestro emprendimiento es exclusivamente de nuestro emprendimiento y de ese modo debemos tratarlo, no es nuestro dinero. Cuando podamos comenzar a percibir dinero para nosotros lo más recomendable es que responsablemente nos asignemos un sueldo, de esa manera las finanzas de nuestro emprendimiento estarán separadas de las nuestras. Con esto surge una nueva interrogante, de cuánto debe ser ese sueldo, recomiento que sea igual,  mas un 10% adicional al monto de la sumatoria de tus gastos fijos mensuales.

Los Proveedores. Mi recomendación con los proveedores es que utilicemos las técnicas y tácticas utilizadas por todos los comerciantes, que son, el regateo y el crédito. Del mismo modo, no nos casemos con un único proveedor, constantemente revisemos los precios de diferentes proveedores para lograr optimizar las inversiones que hagamos.

Los Clientes. A ellos debemos ofrecerles diferentes condiciones, trabajemos con tarifas estándar con la posibilidad de descuentos por pronto pago. Del mismo modo podemos ofrecer días de crédito con porcentajes de incremento en la factura. Nuestros clientes se sentirán a gusto al ver las diferentes opciones de pago.

Una vez hayamos logrado todo esto, sin darnos cuenta, nuestro emprendimiento se ha convertido en una empresa, pues felicitaciones, lo has hecho muy bien. Es el mejor momento para comenzar a crecer.

Revisa:

  • Si todos los aspectos legales de tu empresa están al día, si no es así, comienza a poner todo en orden.
  • Qué otros servicios asociados a lo que ofreces puedes comenzar a incluir dentro de tu propuesta para crear nuevos flujos de caja.
  • El estado de tus equipos, crea planes de mantenimiento, vende aquellos que ya no estés utilizando y mantente actualizado.
  • De qué manera puedes abarcar nuevos segmentos de mercado.

A medida que vaya creciendo nuestra empresa, del mismo modo debe ir creciendo nuestro compromiso con nuestros colaboradores, no nos olvidemos que ellos nos han traído hasta donde estamos. Ofrezcamos beneficios adicionales mucho más allá de aumentos salariales. Buenas ideas para este punto son las formaciones profesionales, planes de protección familiar, planes de ahorro, actividades de esparcimiento, etc. Todos estos beneficios crean un sentido de propiedad y lealtad en nuestro equipo de trabajo.

El seguimiento de todas estas recomendaciones no es algo que sucede de un día para otro, sin embargo si es algo que debemos mantener siempre presente si deseamos que nuestra idea se convierta en emprendimiento y nuestro emprendimiento en empresa.

Mi invitación es a la acción, si tienes contigo una muy buena idea, no dejes que te abandone, siéntate a trabajar en ella, conviértela en realidad, no es justo que repetidamente te estés recordando que hubiese pasado si hubieses actuado, deslígate de la esquesofrenia, si, esquesofrenia, es que la situación del país, es que no tengo dinero suficiente, es que no conozco mucho el tema, es que, es que.

Nunca sabrás si funciona si no lo intentas, vamos emprende, si tienes miedo hazlo con miedo, la buena noticia es que tú eres el dueño de tu idea y solo tú la puedes crear como la imaginaste.

noviembre 3, 2017

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